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La Diversidad Amenazada. Naturaleza - Hombre - Cultura

Fecha:

25 septiembre - 26 noviembre 2019

Horario:

10:00 - 19:30 h (SEP), 18:30 (OCT); 17:30 (NOV)

Lugar:

Invernadero de los Bonsáis. Real Jardín Botánico - CSIC

Precio:

Incluido en la entrada al Jardín.

Tipo de Actividad:

Exposición fotográfica

 

 

En su afán por dominar la Tierra en su beneficio, el hombre ha olvidado sus orígenes y su dependencia del medio, esquilmando recursos y contaminando: los cambios que hoy está produciendo pueden ser ya irreversibles y las consecuencias desastrosas si no se pone un límite ahora mismo. Movido por la necesidad y la curiosidad, ha terminado por poblar los más remotos rincones del planeta, transformando su entorno a la medida de sus requerimientos y generando una ingente diversidad de costumbres y culturas, determinadas en buena parte por la geografía y las condiciones de cada territorio.

 

Así, la exposición "La Diversidad Amenazada. Naturaleza-Hombre-Cultura", producida por Fundación Telefónica en colaboración con el CSIC y que desde hoy puede visitarse en el Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) de Madrid, pone el acento en esta situación, revelando la biodiversidad natural y cultural del mundo actual a través de la colección fotográfica de Eduardo Aznar "Okaimal".

 

La muestra explica lo que perderemos si el ser humano no actúa con firmeza y celeridad para prevenirlo. La colección de fotografías de "Okaimal", comisariada por el director del RJB-CSIC, Esteban Manrique, quiere mostrar el cambio global sin precedentes al que estamos asistiendo y la necesidad de poner los medios para evitarlo.

 

La selección, de 46 fotografías y una pieza audiovisual, se ha articulado en las siguientes secciones: la tierra en cambio continuo y la diversidad, resultado de la evolución (diversidad de paisajes, diversidad biológica, fauna y flora); el hombre como especie, diversidad de tipos humanos (pueblos, etnias y culturas),  ; bosques, manglares y corales; el agua, un recurso vital (ríos y lagos); el antropoceno, un rápido cambio ambiental global (tecnología y sobreexplotación de recursos y gases de efecto invernadero) ocasionado por el ser humano; y "Aún estamos a tiempo", que cierra la exposición con una puerta a tender una mano para evitar el desastre ecológico.

 

"La Diversidad Amenazada" se pudo ver en Espacio Fundación Telefónica, en Madrid, en 2015, y ha itinerado por la Casa de las Ciencias de Logroño (2016), el Museo de las Ciencias de Valladolid (2017) y el Centro de recepción de visitantes del yacimiento de Atapuerca (CAYAC) de Ibeas de Juarros, en Burgos (2018) para retornar de nuevo a Madrid. Se puede visitar desde hoy y hasta el 26 de noviembre en el Invernadero de los Bonsáis con acceso libre previo abono de la entrada al Jardín Botánico.

 

Vanishing World Diversity

 

El proyecto Vanishing World Diversity nace como respuesta a la amenaza para la rica biodiversidad de la Tierra y la extinción de infinidad de especies vegetales y animales, pueblos, lenguas y culturas, condenados a desaparecer por el modelo global hegemónico. La colección de fotografías tomadas a lo largo de casi medio siglo de viajes de "Okaimal" por países de cuatro continentes ofrece un testimonio de los territorios, pueblos y culturas que van sucumbiendo a esta dinámica de destrucción.

 

Para alertar sobre esta enorme pérdida, Vanishing World Diversity quiere difundir en distintos soportes fotografías seleccionadas del archivo de "Okaimal": ediciones limitadas (dieciséis volúmenes sobre cuarenta países), "Cuadernos de Viaje" (compendio en tres tomos de mayor tirada), exposiciones de fotografías, vídeos y banco fotográfico.

 

 

 

ANEXO

 

La diversidad natural y cultural, en peligro

 

En la larga historia de la vida sobre el planeta Tierra, el ser humano es un recién llegado cuya presencia en el planeta se remonta a tan sólo unos 2,5 a 7 millones de años. Pero en su expansión sin precedentes ha provocado profundos cambios a escala planetaria. Hoy es responsable de alteraciones ecológicas irreversibles y de la extinción de numerosas especies, perturbaciones cuyas consecuencias desconocemos y que, posiblemente, terminen volviéndose contra nosotros mismos en un futuro no muy lejano.

 

La población humana en la Tierra ha experimentado un crecimiento extraordinario. En tan sólo medio siglo, del año 1950 al 2000, hemos pasado de ser 2.500 millones a 6.000 millones de habitantes. Ahora mismo se calcula que somos unos 7.400 millones de habitantes en el planeta. De éstos, 4.500 millones, más de la mitad, están en Asia y 1.100 millones en África. Para el año 2050, con la tasa de crecimiento actual, se prevén 9.000 millones de habitantes.

 

La necesidad de mantener a la población ha llevado a la explotación de los recursos naturales sin control y a la contaminación del suelo, aire y aguas hasta proporciones gravísimas. Estos cambios también afectan al clima y suponen una gran amenaza para la rica diversidad biológica que la Tierra alberga, provocando extinciones a una velocidad alarmante, y para el propio ser humano. Estamos asistiendo al efecto sobre la diversidad de los pueblos, sus lenguas y sus culturas, condenados a desaparecer por el proceso de la globalización, que homogeneiza los modos de vida independientemente de las características geográficas locales.

 

Desde que la Tierra comenzó a enfriarse hace 4.500 millones de años, los cambios en el ambiente han ocurrido de forma continua a lo largo de su historia y seguirán sucediendo, pero esos cambios dieron tiempo a la adaptación de las especies.

 

 

 

hymalayas tibet okaimal exposicion diversidad amenazada real jardin botanico
Himalayas - Tibet, 1993 © Okaimal

 

 

 

Los efectos de la agricultura y la ganadería sobre los bosques y las selvas

 

La producción de alimento en suficiente cantidad no está exenta de consecuencias. La agricultura, la ganadería y la pesca son los mejores aliados para alimentar a una población cada vez más numerosa, pero son también las actividades que más han modificado el entorno.

 

Los bosques y selvas constituyen un refugio para la biodiversidad, y actúan regulando el ciclo del agua y como reservorios de carbono. Las talas masivas y los incendios descontrolados están acabando con este recurso, eliminando hábitats y facilitando la erosión y la desertificación, y liberando a la atmósfera el carbono atrapado donde actúa como gas de efecto invernadero (GEI). 

 

Según el informe de la FAO "Situación de los bosques del mundo. 2011" los bosques en 2010 ocupaban 4.033 millones de ha (31% de la superficie terrestre), habiéndose detectado una disminución de 13,5 millones de ha de bosque, la superficie de Grecia, entre 1990 y 2010, que no ha compensado la reforestación. La superficie forestal mundial permite calcular que en 1990 había almacenadas en los bosques 218,7 millones de t de CO2, y que en 2010 éste se reducía a 215,2 millones de toneladas.

 

El 5º informe del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) de las Naciones Unidas, publicado en 2014, indica que el ser humano es el responsable del cambio climático, que perdurará por muchos años, décadas e incluso siglos, aunque parásemos de forma radical nuestro modo actual de vida.

 

El aumento de la temperatura de la atmósfera conlleva consecuencias como el deshielo de los glaciares y de las nieves permanentes, la reducción en la disponibilidad de agua para consumo humano o el regadío, y el incremento del nivel medio de mares y océanos.

 

 

 

 

desierto del sinaí egipto ©okaimal exposicion diversidad amenazada real jardin botanico
Desierto del Sinaí. Egipto, 2004 ©Okaimal

 

 

 

Consecuencias sociales

 

Las diferencias en la respuesta del ser humano se deben a factores no climáticos como la desigualdad, a menudo producida por procesos de desarrollo dispares. Las personas que están social, económica, cultural y políticamente marginadas son especialmente vulnerables al cambio climático y a algunas respuestas de la adaptación y la mitigación. La mayor vulnerabilidad se debe a la interacción de procesos sociales tales como la discriminación por motivos de género, clase, etnia, edad y discapacidad.

 

Las cifras hablan: los océanos y la atmósfera en peligro

 

La muestra indica que la atmósfera y los océanos se han calentado entre 0,65˚C y 1,06˚C entre 1880 y 2012, así como incrementado el número de episodios climáticos extremos: ciclones, huracanes, etc. La superficie de las masas de hielo y nieve permanentes (criosfera) también ha disminuido y el permafrost se está descongelando rápidamente. El nivel medio del mar ha subido 0,19 m entre 1901 y 2010.

 

Los océanos mundiales seguirán calentándose durante el siglo XXI y afectará a la circulación oceánica. La cubierta de hielo del Ártico y el manto de nieve en primavera en el hemisferio norte seguirán menguando. El volumen global de los glaciares continuará reduciéndose y el nivel medio global del mar seguirá aumentando durante el siglo XXI.

 

Las ingentes necesidades energéticas del ser humano moderno están agotando los recursos no renovables (carbón, petróleo, gas), expulsando a la atmósfera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) y otros gases causantes del calentamiento de la atmósfera terrestre a una velocidad nunca antes conocida. Las concentraciones en la atmósfera de gases de efecto invernadero y la acidez de los océanos se han incrementado. Para contener el cambio climático será necesario reducir de forma sustancial y sostenida las emisiones de GEI (CO2, CH4, NOx, etc.).

 

Aún estamos a tiempo

 

Hemos de ser conscientes que el ser humano, en su afán de dominar la Tierra está provocando cambios más allá de lo que el planeta puede resistir. Debemos ser nosotros mismos de forma colectiva e individual quienes tendamos una mano para evitar el desastre ahora que aún estamos a tiempo.

 

 

 

 

 

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Para más información: Tel. 91 420 30 17 Fax. 91 420 01 57

Real Jardín Botánico
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